Yo creo que esto que desea transmitir, dicho autor, es para el público. Es su regalo, su aporte. La gente tendrá el derecho de aceptarlo, criticarlo o rechazarlo, pero una vez realizada cualquiera de estas acciones, la idea (del autor) se vuelve, parte de las personas, reestructurando su forma de pesar.
A partir de aquí la idea ya no le pertenece al autor, sino que es de todos nosotros. Por esto creo que uno debería de estar contento de que sus ideas y pensamientos sean oídos en distintos lugares; a estar en cambio, preocupado por los derechos de autor y no poder ganar dinero.
Debido a lo expresado, deseo que los libros (y porque no también la música que embellece la vida) deben ser accesibles a las personas, para su goce y disfrute, o para su razonamiento y critica.
Por ello considero que la leyenda que figura normalmente, en la segunda o tercera pagina de un libro, debería cambiarse por la siguiente: ``la reproducción de este libro, a través de medios ópticos, electrónicos, químicos, fotográficos o de fotocopias, esta permitida y alentada por el autor y los editores.´´
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